lunes, 11 de julio de 2011

EL CAFÉ SALUDABLE CON MODERACIÓN

Pese a que su componente mayoritario, la cafeína, actúa sobre el sistema nervioso central, los expertos coinciden en que un consumo moderado no guarda relación con el aumento de la tensión arterial.
Sin embargo, las últimas investigaciones revelan que su abuso eleva el riesgo de padecer artritis reumatoide. Considerada como la tercera bebida más consumida en todo el mundo después del agua y el té, el café supone, para la gran mayoría, la «gasolina» para funcionar y afrontar el día.
Si durante años su consumo se ha tachado como un hábito tóxico y poco saludable equiparable a la ingesta de tabaco o alcohol, los componentes de esta bebida han sido objeto de estudio por parte de la comunidad científica, hasta el punto de que muchos de ellos, incluída la cafeína, podrían jugar un papel relevante en la prevención de determinadas enfermedades. Eso sí, siempre y cuando se trate de lo que los expertos señalan como un consumo moderado, entre tres y cuatro tazas diarias.
Para la doctora María Antonia Lizárraga, especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, portavoz científico del Centro de Información Café y Salud y autora de la revisión bibliográfica «Café y estilo de vida saludable», «las vitaminas, los minerales  y los antioxidantes del café pueden ejercer un factor protector  frente a un gran número de enfermedades en las que está implicado el estrés oxidativo de las células, así como un poder preventivo frente a patologías degenerativas como el párkinson y el alzhéimer».
En concreto, un estudio publicado en marzo de este año en la revista «Journal of the American Heart Association» y elaborado por investigadores del Instituto Nacional de Medicina Ambiental del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia), revela que beber más de una taza de café al día se asocia con un 25 por ciento menos de riesgo de ictus en comparación con quienes consumen menos.
El estudio, realizado entre 34.670 mujeres de entre 49 y 83 años durante diez años pone de manifiesto, según su autora, Susanna Larsson, «que tras tener en cuenta otros factores de riesgo, la toma de café está relacionada con una menor probabilidad de padecer ictus total, infarto cerebral y hemorragia subaracnoidea». De hecho, «algunas mujeres han evitado su consumo porque pensaban que no era sano», matiza la investigadora.

Diferencias

Precisamente, la cafeína es el componente más polémico de esta bebida debido a que actúa como un estimulante del sistema nervioso central. Sin embargo, la «Food and Drug Administration», organismo que regula los medicamentos en EE UU, reconoce esta sustancia como segura, pero siempre y cuando no se excedan de los 300 miligramos diarios, lo que equivale a cuatro tazas. Hay que tener en cuenta que existen diferencias importantes en la concentración de los componentes del café según su variedad y el grado de tostado. Así, los dos tipos que se consumen en nuestro país corresponden a la arábica y robusta. Según Lizárraga, «lo habitual es que el café que tomamos sea una mezcla de ambas. Por el hecho de pensar que la cafeína puede ser mala no hay por qué eliminarla. Todo dependerá de las necesidades de cada uno».
Muchas personas y en especial las que padecen problemas cardiovasculares ven en esta bebida a su peor enemigo. Sin embargo, la doctora María Victoria Cañadas Godoy, cardióloga del Hospital USP San Camilo de Madrid, advierte de que «un consumo moderado no afecta al control global de la tensión arterial ni al riesgo de eventos coronarios. A la hora de extraer conclusiones sobre sus efectos nocivos no podemos olvidar que resulta imposible aislarlos de otros hábitos de vida que a menudo coexisten entre sus consumidores y que podrían ser más relevantes como el tabaco, el alcohol o el estrés».
Aunque a la más mínima duda siempre queda la opción del descafeinado, el doctor Mariano de la Figuera, especialista en Medicina Interna, sostiene que «no se puede decir que haya un descafeinado cero por ciento, pero la cantidad de cafeína que posee es tan mínima que hasta los que no lo toleran lo pueden tomar». Por contra, tomar más de tres tazas de café al día aumenta el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, según han puesto de manifiesto varios estudios científicos. «La cantidad ingerida es directamente proporcional al incremento del riesgo y de la gravedad de esta enfermedad», explica el doctor Antonio Naranjo, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Doctor Negrín en Gran Canaria. Asimismo, Cañadas recomienda disminuir o evitar su toma «durante el embarazo porque parece que el consumo de cafeína y otros excitantes podría asociarse a un incremento leve del riesgo de aborto».

Fuente: http://www.diariosalud.net/index.php?option=com_content&task=view&id=21823&Itemid=413

PROBLEMAS DE ESTREÑIMIENTO Y DE MALA DIGESTION

Estas cansado/a de sufrir problemas de estreñimiento o intestino perezoso, en este blog te brindaremos informacion con tips de nutrición, y alimentos ricos en fibra que te ayudarán a controlar tu problema, preguntanos y con mucho gusto te atenderemos..
¿Tienes unos kilitos de más, problemas de Obesidad,Sobrepeso, necesitas subir de peso o simplemente mantener tu talla actual? escribenos tus preguntas y con mucho gusto atenderemos  tus dudas y te ayudaremos a lograr el peso ideal con una sana alimentación..

MITOS DE LAS DIETAS

Al hacer dieta, muchas personas se dejan influir por consejos nada sólidos que han oído o leído en reportajes y revistas no especilizados. Son los llamados “falsos mitos sobre dietética y nutrición”, pero aqui nos encargaremos de desmentir a continuacion:
¿El pan engorda?
Depende. El pan es un alimento y como tal engorda, lo que ocurre es que no aporta tantas kilocalorías como se suele pensar. “Lo que más engorda no es el pan, sino aquello con que se moja, unta o rellena” . “Es un carbohidrato de absorción lenta, que debe estar presente en cualquier dieta, y consumirlo es una buena forma de alcanzar las 5-6 raciones de cereales que debemos consumir diariamente”, añade.
Lo mejor es tomarlo integral, no porque adelgace, sino porque su harina está menos refinada y aporta más fibra al organismo. Además, aunque muchos quitan la miga, ésta es la que menos engorda mientras que la corteza es la que aporta más calorías.

¿Existen alimentos buenos y alimentos malos?
No. Lo que existen son alimentos que debemos tomar con más frecuencia y otros con menos. Así, por ejemplo, los alimentos que deben estar más presentes en nuestra dieta son las verduras, los cereales, la fruta fresca, las legumbres y los frutos secos. Es decir, alimentos de origen vegetal.
Por contra los que “debemos tomar ocasionalmente o con moderación son los dulces, los precocinados o las grasas, sobre todo si son saturadas o trans”.

¿Beber agua durante las comidas engorda?
No. El agua es un líquido que no contiene ninguna caloría y por tanto no engorda. “No importa la cantidad que tomemos, ni si lo hacemos antes, durante o después de las comidas”
Hay que recordar que abusar del agua también puede ser perjudicial para la salud. Si se toma demasiada, los riñones no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido, provocando una dilución de los niveles de componentes como el sodio, el potasio o el cloro. Lo recomendable es ingerir unos dos litros de agua al día.

¿Es malo picar entre horas?
Depende. “Picar entre horas pude ser saludable, dependiendo de lo que piquemos”. Si tomamos frutas, hortalizas o frutos secos estamos ayudando al control de peso. “Está científicamente demostrado que quien toma estos alimentos entre horas, tiene más control sobre su peso, ya que llega con menos apetito a la siguiente comida”. Tomar un yogur o una fruta entre las comidas principales puede ser positivo. Con estos alimentos calmamos el hambre y evitamos darnos un atracón cuando llegamos a casa. 

¿Comer carne cruda engorda menos?
No. La carne aporta las mismas calorías y proteínas ya esté cocinada o cruda. Un trozo de carne a la plancha muy hecho o poco hecho tienen el mismo aporte calórico. El problema surge cuando lo cocinamos de otra forma. Por ejemplo, en un guiso, si añadimos alimentos grasos, tendrá muchas más calorías.

¿Los productos light adelgazan?
No. Los productos light engordan menos. Además, muchos productos se anuncian como light porque llevan, por ejemplo, más fibra, pero esto no quiere decir que tenga menos calorías.

¿Es bueno hacer ayuno?
No. Aunque el ayuno terapéutico, bajo control de un especialista, puede ser recomendable en algunos casos, la comunidad científica coincide al señalar que no hay que saltarse ninguna comida. “Si lo hacemos llegaremos a la siguiente con más sensación de hambre y consumiremos más calorías de las necesarias” Además, “los estudios demuestran que los niños que no desayunan son más obesos. La clave es que si te saltas una comida, en la siguiente tendrás un hambre desaforada”.

EVALUACIÓN DEL ESTADO NUTRICIO

La evaluación del estado nutricio de un individuo o colectividad consiste en la determinación del nivel de salud y bienestar desde el punto de vista de su nutrición, y depende del grado en que las necesidades fisiológicas, bioquímicas y metabólicas de nutrimentos estén cubiertas por la ingestión de alimentos en la dieta. Este equilibrio dinámico entre demandas y requerimientos resulta afectado por diversos factores, como la edad, sexo, actividad desarrollada, situación fisiológica, situación patológica, nivel cultural y situación psicosocial.
Estado nutricio: Es la medición del grado en el cual se están cumpliendo las necesidades fisiológicas de nutrimentos del individuo. Valoración nutricia: Es el método para determinar el estado nutricio mediante el análisis de: antecedentes médicos, alimentarios y sociales de un individuo; los datos antropométricos y bioquímicos; y las interacciones entre medicamentos y nutrimentos.
La evaluación del estado de nutrición de individuos y de poblaciones se realiza a través de mediciones de ingestión de alimentos y nutrimentos, y de la evaluación de indicadores de salud relacionados con la nutrición. Es preciso poder medir la ingestión de alimentos y nutrimentos para poder llegar a conclusiones válidas de cómo la salud y la enfermedad están influenciadas por lo que comemos. En este sentido, la evaluación del estado nutritivo requiere un examen del peso, la composición corporal, la condición física y la situación funcional de diferentes tejidos y órganos. También exige la determinación de diferentes variables bioquímicas
relacionadas con el metabolismo de nutrimentos y el estudio de la calidad y cantidad de la dieta. Además, es conveniente recopilar información acerca de la situación fisiopatológica, el comportamiento, la educación y los hábitos alimentarios, la prescripción farmacológica y otros aspectos psicosociales, genéticos y ambientales, dado que estos factores también pueden afectar al estado nutricio.