¿Por qué tengo tanto gas
ahora que estoy embarazada?
Todas las
personas, embarazadas o no, expulsan gas. Te sorprenderás al saber que, en
promedio, un individuo produce entre 0,5 y 1,8 litros de gas por día y expulsa
gases alrededor de 14 a 23 veces durante el día. Sin embargo, ahora que estás
embarazada, puede que expulses más gases de lo habitual y que sientas que se te
hincha el estómago al poco rato de comer.
¿Por qué sucede esto? La primera razón es que
durante el embarazo tienes niveles mucho más altos de progesterona, una hormona
que relaja el tejido muscular liso de todo tu cuerpo, incluido el de tu sistema
digestivo. Esta relajación hace más lenta la digestión, lo cual te puede producir
gases, hinchazón en el estómago, eructos y flatulencia, y crear, por lo
general, sensaciones desagradables en tu barriga, especialmente después de una comida abundante
En los últimos meses del embarazo, el útero está más grande y llena la cavidad abdominal, lo cual hace
más lenta aún la digestión, y al ejercer presión sobre el estómago, te hace sentir
todavía más hinchada después de comer. Eso también puede producirte acidez o estreñimiento, incluso si nunca antes habías tenido estas molestias.
¿De dónde proceden los
gases?
Los gases
se forman en el sistema digestivo de dos maneras: cuando tragas aire y cuando
las bacterias de tu colon (intestino grueso) descomponen la comida no digerida.
La mayoría de los gases en el estómago se producen al tragar aire y normalmente
se liberan al eructar.
La mayoría de los gases que causan flatulencia,
se producen cuando las bacterias en el intestino grueso descomponen la comida
que no fue digerida totalmente por las enzimas del estómago y del intestino
delgado. Ciertos carbohidratos son los principales responsables. Las proteínas
y las grasas no son los que más gases producen. Además las grasas, debido a que
hacen más lenta la digestión, pueden contribuir a que sientas el estómago
hinchado.
Ciertas comidas producen gases a algunas
personas y a otras no. Por ejemplo, la gente que tiene intolerancia a la
lactosa no produce suficiente lactasa la enzima que descompone la
lactosa (el azúcar de la leche y sus productos derivados) de modo que puede
hincharse y tener muchos gases si toma demasiada leche o helado. La variación
que tiene cada persona en el balance de las bacterias del colon, también puede
afectar la cantidad de gases que produce.
¿Me ayudará modificar mi
dieta?
La manera
más efectiva de disminuir los gases consiste en reducir aquellas
comidas que es más posible que los originen. Pero si eliminas todo
aquello que puede producirte gases, te será muy difícil seguir una dieta
equilibrada.
Por eso, puedes empezar por suprimir los
causantes de gases más comunes y, si esto te alivia, comienza a incluir otra
vez en tu dieta, una por una, aquellas comidas que habías eliminado, de manera
que puedas determinar cuál de ellas te genera problemas. Llevar un diario de
comidas te puede ayudar a ver la relación entre la ingestión de ciertos
alimentos y la producción de gases.
Los alimentos que con mayor seguridad producen
gases son los frijoles, la col, la coliflor, las coles de Bruselas, el brócoli
y los espárragos.
Otras personas tienen problemas si consumen
demasiada fructosa, un tipo de azúcar que se encuentra en varios alimentos. Una
cantidad relativamente elevada de fructosa en su forma natural se puede
encontrar en cebollas, puerros, peras, manzanas, alcachofas, frutas seca, así
como en la miel y el trigo.
Muchas sodas (refrescos o gaseosas) y bebidas de
frutas son endulzadas con un tipo de fructosa llamado jarabe (o miel) de maíz
con alto contenido de fructosa. No es recomendable tomar sodas y bebidas
endulzadas porque tienen calorías vacías y la carbonatación en las sodas puede
causar gases. Un número importante de alimentos procesados también contienen
jarabe de maíz con alto contenido de fructosa.
Ciertos almidones como la pasta y las papas,
pero no el arroz pueden causar gases a algunas personas. Y ciertos alimentos
ricos en fibras como el salvado de avena, los frijoles y muchas clases de
fruta causan gases porque normalmente se descomponen en el intestino grueso.
Una excepción es el salvado de trigo, el cual
pasa a través del sistema digestivo sin descomponerse. Esto hace que sea ideal
si tienes estreñimiento y necesitas más fibra, pero también puede producir
flatulencia.
Las personas que no tienen tolerancia a la
lactosa pueden descubrir que los productos lácteos les dan gases. Si eres
altamente intolerante a los productos lácteos, probablemente lo sepas desde
antes de tu embarazo, dado que los lácteos te pueden haber producido diarrea y dolor abdominal.
Pero si tienes tan sólo un poco de intolerancia
y no eres consciente del efecto que los lácteos tienen sobre ti, un aumento
drástico en el consumo de estos productos durante el embarazo te puede
ocasionar algunas molestias. Para evitar este problema, busca en el
supermercado leche sin lactosa o leche de soya fortificada con calcio. Si no
bebes ninguna clase de leche, probablemente necesites tomar un suplemento de
calcio.
Finalmente, trata de evitar los alimentos con
mucha grasa y fritos. No causan gases, pero hacen que la digestión sea más lenta,
y esto produce una sensación de pesadez estomacal.
¿Qué más puedo hacer para
encontrar alivio?
Las
siguientes sugerencias pueden atenuar la frecuencia y la severidad de los
síntomas:
·
En
lugar de ingerir comidas muy abundantes, haz varias comidas pequeñas a lo largo
del día.
·
Come
despacio y mastica bien la comida. No hables mientras comes para no tragar
tanto aire.
·
Limita
la cantidad de líquido que bebes durante las comidas. Puedes compensarla
durante el resto del día.
·
Bebe
de una taza o un vaso no de la botella ni con una pajita o popote y bebe
despacio, no tomes las bebidas de un trago.
·
Evita
las bebidas con gas.
·
Ponte
derecha mientras comes o bebes, aunque sólo tomes un pequeño refrigerio.
·
Usa
ropa holgada y cómoda, y evita que te apriete en la cintura y barriga.
·
No
mastiques gomas de mascar ni comas caramelos duros.
·
Evita
cualquier cosa endulzada con sorbitol, un edulcorante artificial.
·
Haz ejercicio, incluso una
caminata a paso ligero puede ayudar a agilizar la digestión.
·
Evita
el estreñimiento, ya que puede
contribuir a la flatulencia y la sensación de hinchazón abdominal.
·
No
fumes, el tabaco, además de contribuir a una gran cantidad de problemas graves
de salud, estimula la acidez estomacal. Lo ideal es abandonar el hábito antes
de quedar embarazada. Si aún fumas, pídele a tu médico que te recomiende un
programa para dejar de fumar o lee nuestros consejos para dejar de fumar.
·
Practicar yoga o una disciplina
similar, que te enseñe técnicas de relajación y a respirar correctamente, puede
serte de ayuda. Algunas personas que son propensas a la hiperventilación
(respiración rápida y profunda) tienden a tragar más aire cuando se ponen
nerviosas.